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El agua y la gestacion

El agua y la gestacion

El agua y el embarazo

Un adecuado consumo de agua durante el embarazo es esencial tanto para la madre como para el feto. El agua ayuda a prevenir el estreñimiento, infecciones urinarias y de vejiga y es esencial para restablecer la constante pérdida de líquido amniótico. El agua también es esencial para una buena producción de leche materna.

El agua y tu piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo y se compone de un 70 % de agua. Parte del agua que nuestro cuerpo pierde diariamente lo hace mediante evaporación a través de la piel. En el ambiente en que vivimos, con un clima controlado por calefacciones y aires acondicionados, con una humedad baja, jabones y productos químicos de limpieza,… es muy fácil dañar la capa exterior de la piel y reducir su habilidad para retener humedad. Si no se bebes lo suficiente para compensar la pérdida de agua, notarás la piel seca; utilizar productos humectantes, te ayudarán a tratar estos síntomas. No obstante, la mejor solución es beber agua e hidratarse por dentro.

El agua y tus pulmones

Los pulmones necesitan humedad para funcionar. Una persona media, pierde entre medio litro y un litro de agua al día, sólo con respirar. Los pulmones se componen de un 80 % de agua. Para poder absorber oxígeno y eliminar dióxido de carbono, nuestros pulmones deben estar constantemente humedecidos. La deshidratación puede dificultar aún más la respiración.

El agua y tu sangre

La sangre se compone de un 95 % de agua; ésta lleva los nutrientes esenciales a las células del cuerpo y elimina los desechos de las mismas. Si estás deshidratado, el mecanismo del cuerpo que regula la tensión arterial no funcionará debidamente, lo que puede causar un incremento de la tensión arterial.

El agua y tus riñones

Los riñones se componen de hasta un 80 % de agua. Su función consiste en eliminar del cuerpo los productos de desecho disueltos en agua. Si el cuerpo no dispone de suficiente agua, los productos de desecho no se eliminan de forma efectiva, pudiéndose dañar los riñones. La Fundación Nacional de Investigación del Riñón (NKRF) afirma que beber dos litros de agua al día puede reducir el riesgo de piedras de riñón.

El agua y tus huesos

Los huesos se componen aproximadamente de un 22 % de agua. Además, el agua es el agente que asegura un movimiento más suave de nuestras articulaciones.

El tejido cartilaginoso que se encuentra en el extremo de los huesos, retiene el agua para lubricar las articulaciones y suavizar los movimientos. Si estas superficies están bien hidratadas, friccionarán suavemente entre sí; si, de lo contrario, están deshidratadas, el daño por fricción incrementa, causándose un deterioro de las articulaciones, lo que produce dolor como la artritis.



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